La almohada es uno de los elementos más importantes de nuestro descanso, puesto que estamos de 6 a 9 horas con la cabeza apoyada sobre ella. Elegir una almohada de mala calidad puede producirnos dolor de cabeza, de cuello, problemas cervicales e incluso dolor de espalda. Por lo tanto, elegir la mejor almohada depende de cada persona y de sus necesidades específicas de descanso.

La almohada es la clave para un buen descanso, de ahí la importancia de hacer una buena elección. Nuestro cuerpo está diseñado para soportar el cuello mientras caminamos, pero cuando nos acostamos es necesario descansarlo en el soporte adecuado. La almohada adecuada debe sostener tu cuello de la misma manera que tus músculos y vértebras lo mantienen cuando estás de pie.

Es importante que la almohada sea desenfundable y lavable, por la acumulación de ácaros y bacterias, evitando la aparición de posibles alergias. El material externo y el relleno debe ser confortable al tacto.

Elección de la almohada - Doctor Dreams

Otra de las claves para elegir tu almohada son las diferentes posturas en las que comúnmente descansas, por ello se debe considerar:

  • Para dormir boca arriba, lo ideal es una almohada que asegure que el cuello y la espalda formen el mismo ángulo que al estar de pie; o bien una almohada de espuma, que sirve para dar soporte al cuello y a la cabeza al mismo tiempo.
  • Para dormir de lado, hay que optar por una gruesa para que el cuello se mantenga en el eje de la columna.
  • Para posturas diferentes durante la noche, una almohada con gran flexibilidad.

Para evitar un mal uso de la almohada ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Coloca tu almohada de forma que la cabeza se apoye en su totalidad.
  • Recuerda que la almohada es para la cabeza, los hombros deben de descansar sobre el colchón.
  • El grosor de la almohada es algo muy relativo, elige aquella que mejor se adapte a tus necesidades.
  • Lo adecuado en cualquier caso es que, al mirar a la persona horizontalmente, la cabeza y el cuello tengan una posición como la que se adopta al estar de pie.