Es recomendable, dormir sobre el lado izquierdo porque de este modo evitamos la presión del peso del cuerpo sobre la vena cava materna, se favorece la irrigación de la sangre a la placenta y facilita la llegada de oxígeno y nutrientes al bebé. Tendida sobre el costado izquierdo es la mejor posición para la madre y el bebé, favorece la nutrición de la placenta y la función renal, por lo que se eliminan mejor los líquidos y hay menos edema. No obstante, es normal que cambies de postura a menudo y no hay que alarmarse si nos vemos en otra posición.
Por supuesto, hay posturas que no te van a beneficiar nada. Dormir boca abajo, a medida que la tripa crece, la vamos a aplastar y no es recomendable. Tampoco es postura cómoda ni para la madre ni para el bebe, ni siquiera posible al final del embarazo…
Dormir boca arriba no es recomendable, ya que todo el peso del útero recae sobre la espalda, los intestinos y la vena cava inferior (responsable de devolver al corazón la sangre que procede de la parte inferior del cuerpo). Esto puede intensificar los dolores de espalda, así como las dificultades digestivas, el estreñimiento y las hemorroides.
Es probable que a lo largo de la noche nos sorprendamos en alguna de estas posturas menos recomendables, pero bastará con volver a colocarnos de costado. Para encontrar la posición que te permita descansar, ayúdate de cojines y almohadas entre las piernas, en la espalda para no girarte boca arriba…







