TÓMATE EL TIEMPO QUE NECESITES PARA ACOSTARTE, lo más importante es evitar moverse rápidamente o descuidadamente, los movimientos repentinos pueden hacer que tus músculos se resientan o que te marees. Siguiendo los movimientos que os vamos a indicar podéis ahorraros molestias físicas y posibles lesiones.

  1. Siéntate primero en la cama. Al igual que cuando te sientas en una silla, ponte de espaldas al colchón y retrocede lentamente hasta que tus piernas golpeen la cama. Dobla las rodillas lentamente y poco a poco baja el cuerpo hasta llegar a la cama.
  2. Apóyate con las manos y haz una pausa para tomar unas cuantas respiraciones y permitir que la circulación se adapte a tu nueva posición.
  3. Gira tu cuerpo hacia un lado. Una vez que hayas ajustado tu posición de sentada, gira el pie hacia la cama, moviendo tus manos detrás o al lado para apoyarte.
  4. Levanta una pierna. Levanta la pierna más cercana a los pies de la cama y gira el cuerpo mientras que acomodas tu pierna en la cama. Mantén el otro pie en el suelo para no perder el equilibrio.
  5. Toma una o dos respiraciones profundas antes de deslizarte ligeramente hacia el interior en la cama y poco a poco levanta la otra pierna y llévala a la cama.
  6. Colócate mas adentro del colchón. Coloca una mano a cada lado de tus caderas, ligeramente detrás de ti. Úsalas para deslizar tu cuerpo lejos del borde de la cama.
  7. Acuéstate lentamente. Deslízate lentamente, pon una almohada detrás de tu espalda y abrázate con las manos.
  8. Deslízate en la cama poco a poco hasta que puedas acostarte y poner tu cabeza en la almohada. Apóyate con las manos hasta que sientas que tu espalda toca la cama.
  9. Puede ser útil colocar un cojín o una almohada firme en la cama, así podrás relajar los músculos antes de estar completamente reclinada, sacándolo cuando puedas cambiar fácilmente a tu almohada.
¿Cómo acostarse cuando estás embarazada? - Doctor Dreams