En la actualidad son muchas las personas que presentan diferentes tipos de enfermedades respiratorias como rinitis, asma alérgica, y enfermedades dermatológicas como eccema, dermatitis, psoriasis, entre otras, que ocasionan incomodidad y preocupación. Lamentablemente en nuestras casas habitan los causantes de estas alergias, conocidos como los ácaros.
Los ácaros son responsables del 50% de los síntomas alérgicos. Los detritos de los ácaros muertos y sus deposiciones son los que provocan la alergia. En una habitación con un 85% de humedad los ácaros comen 5 veces más y producen 5 veces más residuos alergizantes.
Estos ácaros que pertenecen al género Dermatophagoides, son imperceptibles y habitan en el polvo doméstico, principalmente dentro de ambientes cálidos y con altos niveles de humedad. Estos ácaros están durante todo el tiempo en el hogar, pero durante el otoño se diseminan en mayor cantidad. Para su desarrollo necesitan de la humedad y calor que proporciona la transpiración de la persona mientras duerme y se alimentan con escamas de la piel humana que se desprenden normalmente.
Estos ácaros que causan las alergias respiratorias habitan mayormente en lugares donde se acumula el polvo como los colchones, sábanas, peluches, alfombras… La inhalación de estos agentes microscópicos originan consecuencias que afectan nuestra salud, como la aparición de estas dolencias respiratorias como la rinitis o asma alérgica.







