El cuidado de nuestro colchón nos ayudará a garantizar el confort y la durabilidad del mismo. Debemos tener en cuenta que los fabricantes de colchones recomiendan cambiarlos como máximo tras 10 años de uso. Puesto que con el paso del tiempo los colchones van perdiendo sus propiedades físicas dejando de ofrecen las condiciones óptimas para el descanso.
1) Ventilar bien el dormitorio. Una vez te levantes de la cama, espera un poco antes de hacerla para dar tiempo a que se evapore la humedad generada durante la noche. Asegúrate de que la parte inferior de la cama tiene buena ventilación y que puede circular el aire libremente. Cuando sea posible pasa tu aspiradora por las orillas para quitar polvo y ácaros.
2) Debes dar la vuelta a los colchones periódicamente (en intervalos regulares de tiempo, aproximadamente cada 3 ó 4 meses), para conseguir un uso igualitario por todos lados y así evitar deformaciones. Los giros deben realizarse de cabeza a pies y/o de una cara a otra del colchón (en caso de que las tenga).
3) Usar un protector de colchón para mantenerlo limpio, seco y libre de manchas. Las fundas de colchón lavables son fundamentales para mantener en buenas condiciones el colchón. Evitar manejar líquidos sobre el colchón ya que si se derrama puede dañar los materiales del relleno u oxidar los resortes. Se recomienda utilizar un protector que sea impermeable y a la vez transpirable.
4) Limpieza del colchón:
- a) El dormitorio es uno de los lugares en los que hay más riesgo para los que sufren alergia a los ácaros, pues a menudo se hacen fuertes en colchones, sábanas, edredones, almohadas, alimentándose de nuestras células muertas. Para los alérgicos a los ácaros, los colchones de látex son los más adecuados. Y hay que tener siempre la precaución de lavar frecuentemente la ropa de cama para eliminarlos.
- b) Limpieza de manchas y derrames. Para retirar líquidos recién derramados usar papel de cocina absorbente y presionar suavemente sobre la zona. Si ya hay una mancha sobre el colchón frotar suavemente con un paño humedecido con agua y jabón suave. Es imprescindible asegurarse de que el colchón esté completamente seco antes de colocar de nuevo el protector y la ropa de cama.
5) Usar un soporte adecuado. Optar por un bastidor para la cama con soporte central rígido, esto asegura que tu cabeza, columna y pies tengan una postura adecuada.







